Hdad. Penitencial de Ntro. Padre Jesús Atado a la Columna

Procesiones de la Hermandad

Procesión creada el 19 de Marzo de 1951, ha sufrido diversas modificaciones en su recorrido. Nuestra Hermandad realiza su primera salida en pleno en esta Procesión en la que participa desde su origen.

De San Luis Gonzaga, nuestro patrón, se dice que la lectura de un libro sobre los misterios del Rosario hizo que brotara en su alma el fervor a la Virgen María. También San Estanislao de Kostka tenía una profunda devoción a María Santísima. Es por ello que las Congregaciones fundadas por estos dos Santos jesuitas, patrones de nuestra Hermandad, se fundamentan en la Santísima Virgen María y reciben el nombre de Congregaciones Marianas.

Durante la Procesión del Santísimo Rosario de Dolor, contemplamos los Misterios Dolorosos, que se corresponden con los momentos de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo, y alumbramos el segundo misterio, la Flagelación de Jesús Atado a la Columna: «Pilato puso en libertad a Barrabás; y a Jesús, después de haberlo hecho azotar, lo entregó para que fuera crucificado» (Mt 27, 26).

En la puerta de la Iglesia de la Vera-Cruz no cesan de salir imágenes, cada una representando un misterio, por las calles adyacentes se incorporan el resto, así hasta que sale la Dolorosa de la Vera-Cruz, Virgen tallada originariamente por Fernández para el paso del Descendimiento, pero que desde 1757 fue separada por la gran devoción que despertaba, y que cierra este cortejo, que está formado por las siguientes cofradías:

  1. Cofradía Penitencial de la Oración del Huerto (1939) alumbrando el paso del Primer Misterio de Dolor, “La Oración del Huerto”, de Andrés de Solanes.
  2. Hermandad Penitencial de Nuestro Padre Jesús Atado a la Columna (1930, alumbramos el paso del Segundo Misterio de Dolor “Nuestro Padre Jesús Atado a la Columna” de Gregorio Fernández.
  3. Hermandad del Santo Cristo de los Artilleros (1944) que cubre el Tercer Misterio de Dolor “Ecce-Homo” de Gregorio Fernández.
  4. Real Cofradía del Santísimo Cristo Despojado, Cristo Camino del Calvario y Nuestra Señora de la Amargura (1943), que alumbra el Cuarto Misterio del Dolor “Camino del Calvario” de Gregorio Fernández.
  5. Cofradía de las Siete Palabras (1929), que alumbra el Quinto Misterio “Todo está consumado” Taller Vallisoletano h.1650.
  6. Cofradía Penitencial de la Santa Vera Cruz (1498) que cierra el cortejo con el paso “Nuestra Señora de la Vera Cruz” de Gregorio Fernández.
    A esta última Imagen se asocian todas las letanías del Rosario que al término de los misterios se rezan por la megafonía, acompañados por música de órgano, creando una atmosfera de gran recogimiento.

Animamos a todos los hermanos a procesionar el Lunes Santo llevando su Rosario en el cíngulo o en la mano durante su rezo. Que nuestra devoción a la Inmaculada Concepción y nuestros orígenes marianos sean nuestro símbolo distintivo.

¡A CRISTO POR MARÍA!

Procesión que cuenta con más de 50 años de vida, para nuestra Hermandad es de gran importancia por tratarse de “nuestra” procesión. Tras salir de nuestra sede nos dirigimos en pleno, junto a las representaciones que nos acompañan, a la Iglesia de la Vera Cruz donde nos espera nuestra Imagen titular.

Ante la mirada de la Virgen del Pilar y la de nuestro querido Cristo Atado a la Columna renovamos año tras año la promesa de guardar silencio en todas las procesiones en las que participamos, especialmente en la del Viernes Santo.

La promesa se realiza con la lectura de un juramento, tras la cual los cofrades respondemos afirmativamente, concluyendo el sacerdote con las palabras: “Si así lo hicierais que Dios os lo premie, si no, que Él os lo demande”.

En el silencio de la noche se produce un encuentro, un encuentro de miradas. La mirada de la Madre, con su hijo-niño en brazos, sobre un pilar. La del Hijo, con los ojos cargados de lágrimas, una mirada que desprende misericordia y humildad.

Es una procesión en la que los miembros de la Hermandad renovamos nuestra Promesa, de ahí el nombre de la Procesión, “La Peregrinación de la Promesa”. Un nombre muy bello, pero que también está cargado de significado.

Tras la renovación de la Promesa la noche está muy avanzada cuando la espalda sangrante de nuestro Cristo vuelve a su Iglesia, por el transcurso del camino de vuelta es el momento de reflexionar, de mirarle, de recibir Su mirada, solos a pesar de la gente. El momento de sentir, una vez más, el apoyo de Su Columna.

Procesión cumbre de la Semana Santa vallisoletana, es una representación majestuosa de la Pasión de Nuestro Señor. Participan las veinte Cofradías vallisoletanas en pleno, alumbrando 33 pasos. Obras centenarias de los grandes maestros imagineros como Gregorio Fernández  o Juan de Juni, salen a la calle esta noche.

Nuestra Hermandad participa en ella desde 1930, primeramente sin hábito penitencial, y desde 1941 con el hábito que hoy en día seguimos utilizando.

Cubrimos tres pasos, que van del quinto al séptimo lugar en aparecer de los 33 pasos que desfilan. Nuestra Hermandad es la cuarta en desfilar, siguiendo el orden cronológico en el que ocurrió la Pasión según los evangelios.

El primer paso es “Preparativos para la Flagelación” (J.A. Hdez Navarro, 2004), el segundo “El azotamiento del Señor” (Escuela Castellana, h. 1650), y el tercero Nuestra Imagen titular “El Señor atado a la Columna” (Gregorio Fernández, h. 1619).

El origen de esta Procesión se remonta a la época de la ocupación francesa. El General Kellermann, jefe del Sexto Gobierno (que comprendía las provincias de Valladolid, Palencia, León, Toro y Zamora), encomendó al comisario de Policía, José Timoteo, llevar a cabo una “normalización” de las costumbres españolas en la ciudad. Este citado comisario formaba parte de varias penitenciales, ocupando cargos directivos en alguna de ellas.

Realizó un llamamiento a las Penitenciales, tras el encargo del General francés, que se vio correspondido por ellas. De esta manera a las 6 de la tarde del Viernes Santo 21 de Abril de 1810, salió la primera Procesión General de Valladolid, o del Santo Entierro, tomando como punto de partida la penitencial de las Angustias.

Participaban en ella las cinco Cofradías Penitenciales de Valladolid, alumbrando ocho pasos. Desde entonces han sido numerosos los cambios efectuados en ella, sobre todo tras la reforma de Gandasegui. Añadiéndose al cortejo las nuevas Cofradías que alumbraban más pasos, llegando a las 20 Cofradías de la actualidad y 33 pasos.